jovenes y alcohol

PRESENTACION “JOVENES Y ALCOHOL”

     El guión fundamental de la exposición parte de una visión actual del problema pasando por los factores que pueden predisponer a los jóvenes al consumo, los factores que desencadenan ese consumo y aquellos consecuencia de los cuales se mantienen estas conductas a pesar de ser claramente desadaptativas y problemáticas.

     La visión desde el que se aborda el problema es multidimensional y abierta tomando en cuenta factores de todo tipo, sociales ,culturales,ambientales,sociológicos.Factores que se han revelado como parte importante a la hora tanto de comprender el problema como a la de plantear posibles soluciones.

     Los datos a aportar tienen necesariamente que pasar por a aquellos de tipo porcentajes de incidencia,fracasos,accidentes etc.Los anteriores en su justa medida pueden dar una ligera idea de su importancia de este problema, aunque no es el cometido de esta exposición, si es necesario.La trama real de la exposición y el objetivo fundamental que ésta persigue es la identificación del problema y la aportación de soluciones operativas para el propio individuo o familiar, de forma que pueda identificar el problema a través de indicios ,pudiendo así, acometer la puesta en marcha de soluciones de forma operativa.Son soluciones de tipo objetivo,práctico,no son directrices generales, entendiendo que la disminución de la incertidumbre a la hora de tomar medidas en estos, ahorra esfuerzos y sufrimiento,aportando aquello que el interesado precisa en un tiempo mínimo.

     La presentación adjunta se realizaría con cañón de proyección sobre superficie plana de forma que toda la información pueda ser vista por todos los asistentes.

     La presentación correría paralela a la exposición por parte del técnico de la asociación(Psicólogo) junto con otros integrantes de la misma, perteneciente al equipo técnico, y con experiencia en el campo de las alcoholemias.

     La información, buscando su máxima permeación a los asistentes, se ofrece no solo a través de dos sentidos, oído y vista, también, y en base a la exposición de casos reales y la muestra de sus vivencias, se aporta un componente emocional de alto valor, tanto a la hora de rememorar lo aprendido como respecto a la atracción de la atención que esto supone.

JOVENES Y ALCOHOL

.Estado actual del problema:

     En nuestro país, el alcohol es una droga de consumo tradicional, que ocasiona efectos importantes sobre la salud y numerosos problemas sociales y económicos.

     España ocupa la tercera posición mundial en producción de alcohol originando esto importantes implicaciones tanto en el ámbito cultural, como en los hábitos de consumo y de diversión de la población, así como en la forma de percibir el consumo y los problemas ligados al uso y al abuso del alcohol.

     Para el colectivo de jóvenes el alcohol es la droga preferida. En realidad, los adolescentes consumen alcohol con mayor frecuencia y en mayores cantidades que todas las otras drogas ilícitas combinadas. A pesar de que la mayoría de los niños de entre 10 y 14 años no han comenzado a beber aún, el inicio de la adolescencia es un periodo de especial riesgo para comenzar a experimentar con el alcohol.

     Hoy en día muchos jóvenes tienen mayores oportunidades y disponen de más ingresos, pero son más vulnerables a las técnicas de marketing y ventas, cada vez más agresivas en los productos de consumo y sustancias potencialmente peligrosas como el alcohol. Al mismo tiempo, el predominio del libre mercado ha erosionado las redes de seguridad de la salud pública existentes en diversos países y debilitado las estructuras sociales para la juventud.

En las dos últimas decadas se han producido, entre los jovenes españoles, cambios importantes en los patrones de consumo de alcohol que son reflejo de las profundas transformaciones sufridas por la sociedad española en relación con el mundo de las drogas. A nivel epidemiológico la relevancia del alcohol se encuentra, no sólo en el hecho de que sea la droga más consumida por los adolescentes y jovenes, sino en la importancia que ha adquirido su consumo en el tiempo de ocio del colectivo joven, además de ser sustancia de referencia en las relaciones de los jóvenes con las drogas. De esta forma, el alcohol se ha convertido en un elemento básico de la cultura juvenil y de sus formas de ocio.

Algunos de los factores que más han contribuido a la generalización del consumo de alcohol es la existencia de todavía una gran tolerancia social y la escasa percepción del riesgo asociado a la ingesta de bebidas alcohólicas.

La asociación entre la diversión y el alcohol y otras drogas es un fenomeno generalizado en Europa.

Las principales tendencias en los patrones de consumo de alcohol entre los jovenes son la mayor experimentación con el alcohol entre los niños y el aumento en los consumos de alto riesgo como consumos excesivos en cortos periodos de tiempo y de "borracheras", especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes, y en la mezcla de alcohol con otras sustancias psicoactivas (policonsumo). Entre la gente joven hay claros vínculos entre el consumo de alcohol, tabaco y drogas ilegales.

Los jóvenes son más vulnerables a sufrir daños físicos, emocionales y sociales derivados de sus propios hábitos o de los hábitos de beber de otras personas. Hay fuertes vínculos entre consumos de alto riesgo, violencia, comportamientos sexuales de riesgo, accidentes de tráfico y otros accidentes, incapacidades permanentes y muerte. Los costes sanitarios, sociales y económicos de los problemas relacionados con el alcohol entre la gente joven imponen una carga importante sobre la sociedad.
La salud y el bienestar de mucha gente joven en la actualidad están siendo seriamente amenazados por el uso del alcohol y de otras sustancias psicoactivas.

Por todo ello, deben ser tareas urgentes para la familia, la escuela y el conjunto de la sociedad el impulsar la prevención desde edades tempranas y reducir la tolerancia hacia su uso.

¿Qué es el alcoholismo?

El alcoholismo, también conocido como "síndrome de dependencia al alcohol", es una enfermedad que se caracteriza por los siguientes elementos:

  • Deseo insaciable: el deseo o necesidad fuerte y compulsiva de beber alcohol.
  • Pérdida de control: la imposibilidad frecuente de parar de beber alcohol una vez la persona ha comenzado.
  • Dependencia física: la ocurrencia de síntomas después de la abstinencia tales como vómitos, sudor, temblores y ansiedad. Estos síntomas son usualmente aliviados cuando se vuelve a beber alcohol o se toma alguna otra droga sedante.
  • Tolerancia: la necesidad de aumentar la cantidad de alcohol ingerida.

La OMS define el alcoholismo como la ingestión diaria de alcohol superior a 50 gr. en la mujer y 70 gr. en el hombre.

Parece ser producido por la combinación de diversos factores fisiológicos, psicológicos y genéticos.

El alcoholismo es un problema que tiene poco que ver con el tipo de alcohol que se consume, cuanto tiempo se ha estado bebiendo, o la cantidad exacta de alcohol que se consume. Sin embargo, tiene mucho que ver con la necesidad incontrolable de beber de la persona. El alcohólico se encuentra frecuentemente bajo el control de un deseo poderoso o necesidad de ingerir alcohol. El alcohol domina sus pensamientos, emociones y acciones. La gravedad de esta enfermedad está influida por factores como la genética, la psicología, la cultura y el dolor físico.

El alcoholismo ha sido considerado en el pasado un síntoma de estrés social o psicológico, o un comportamiento aprendido e inadaptado. El alcoholismo ha pasado a ser definido como una enfermedad compleja en sí, con todas sus consecuencias. Se desarrolla a lo largo de años. El alcohol se está considerando cada vez más como una droga que modifica el estado de ánimo, y menos como una parte de la alimentación, una costumbre social o un rito religioso.

¿Qué es el abuso de alcohol?

El abuso de alcohol no incluye, a diferencia del alcoholismo, el deseo o la necesidad compulsiva de beber alcohol, la pérdida de control o la dependencia física. Además, el abuso de alcohol es menos probable que incluya síntomas de tolerancia.
El abuso de alcohol es definido como un patrón de consumo de bebidas alcohólicas que es acompañado por una o más de las siguientes situaciones en un periodo de 12 meses:

  • No cumplir con responsabilidades mayores de trabajo, de la escuela o del hogar.
  • Beber alcohol durante actividades que son físicamente peligrosas.
    Tener problemas frecuentemente relacionados con el alcohol (violencia física, arresto, etc.).
  • Continuar bebiendo a pesar de tener problemas constantemente al relacionarse con otras personas que son causados o empeorados por los efectos del alcohol.

El alcohol es un depresor del sistema nervioso central que produce desinhibición conductual y emocional.

Los efectos del alcohol dependen de diversos factores:

-Edad.
-Peso.
-Sexo.
-Cantidad y rápidez de la ingesta.
- Ingestión simultánea de comida.
- Combinación con bebidas carbónicas.
- Tiempo empleado en beber.

Los efectos del alcohol pueden ser a corto plazo, efectos agudos, y a largo plazo, efectos crónicos.

Efectos Agudos:
Efectos Crónicos:

Efectos psicológicos: Dependiendo de la dosis, los efectos que pueden experimentarse son los siguientes:

Efectos psicológicos: Además de una intensa dependencia psicológica, el abuso regular de alcohol puede provocar:

- Desinhibición
- Euforia
- Relajación
- Aumento de la sociabilidad
- Dificultades para hablar
- Dificultad para asociar ideas
- Descoordinación motora

- Pérdida de memoria
- Dificultades cognitivas
- Demencia alcohólica

Efectos fisiológicos: Sus efectos dependen de la cantidad de alcohol en sangre:

Efectos fisiológicos: Diversos problemas de salud están asociados con el abuso crónico de alcohol:

- 0,5 g/l: euforia, sobrevaloración de facultades y disminución de reflejos.
- 1 g/l: desinhibición y dificultades para hablar y coordinar movimientos.
- 1,5 g/l: embriaguez con pérdida del control de las facultades superiores..
- 2 g/l: descoordinación del habla y de la marcha y visión doble.
- 3 g/l: estado de apatía y somnolencia.
- 4 g/l: coma.
- 5 g/l: muerte por parálisis de los centros respiratorio y vasomotor.

- Gastritis
- Úlcera gastroduodenal
- Cirrosis hepática
- Cardiopatias
- Tolerancia y dependencia física, con un síndrome de abstinencia que puede desembocar en delirium tremens .

 

Contenido Alcohólico de las distintas bebidas.

Como todas las bebidas no contienen la misma cantidad de alcohol, para saber cuanto se consume, se traducen las consumiciones a unidades de bebida estándar (UBE).
Una unidad de bebida estándar es aquella cantidad de alcohol que un cuerpo sano puede eliminar en una hora, y esto equivale a la cantidad de bebida que contiene 10 g. de alcohol puro. Por tanto, las unidades que una copa contiene dependen de la cantidad y la graduación de la bebida.
De este modo se puede calcular que cantidad de alcohol estamos bebiendo y si el consumo es excesivo.

Aunque depende de muchas variables se considera que es peligroso para la salud el consumo siguiente:

  • Más de 35 unidades/semana para los hombres.
  • Más de 21 unidades/semana para las mujeres.

Es recomendable no pasar de:

  • 21 unidades/semana, el sexo masculino.
  • 14 unidades/semana, el sexo femenino.

El cuerpo tarda aproximadamente 1 hora en eliminar el alcohol contenido en una unidad de bebida. Esto significa que si hemos bebido 10 unidades tardaremos 5 horas en conseguir el límite permitido para conducir y habrán de pasar 10 horas para eliminar completamente ese alcohol del organismo.

Jóvenes y alcohol.

Los adolescentes pueden estar envueltos de varias formas con el alcohol y las drogas, siendo común experimentar con ellos en la adolescencia. El uso del alcohol o del tabaco a una temprana edad aumenta el riesgo del uso posterior de otras drogas.

Con frecuencia los adolescentes no ven la relación entre sus acciones en el presente y las consecuencias del mañana. El alcohol no sólo afecta la mente y el cuerpo de distintas formas, sino que los adolescentes no están preparados para analizar la situación ni tienen la capacidad para hacer frente al alcohol de manera inteligente. Esto trae como resultado lo siguiente:

-Los accidentes de tráfico provocados por adolescentes bajo los efectos del alcohol son una causa importante de muerte y discapacidad entre los jóvenes. El consumo de alcohol también está ligado a la muerte de jóvenes por inmersión, incendio, suicidio y homicidio.

-Comparados con los jóvenes que no beben, los adolescentes que consumen alcohol tienden desde muy jóvenes a ser sexualmente activos, a tener relaciones sexuales con mayor frecuencia y sin protección.

-Los jóvenes que beben tienen una mayor probabilidad de ser víctimas de delitos violentos, violaciones, agresión y robo.

-Los adolescentes que beben tienen mayor probabilidad de tener problemas con las tareas y la conducta en la escuela.
-Un joven que comienza a beber al inicio de la adolescencia tiene cuatro veces más probabilidades de crear una dependencia al alcohol que alguien que espera hasta la edad adulta para consumir alcohol.

La adolescencia es el tiempo de probar cosas nuevas. Los adolescentes usan el alcohol y las otras drogas por varias razones, incluyendo la curiosidad, para sentirse bien, para reducir el estrés, para sentirse personas adultas o para pertenecer a un grupo.
Los adolescentes que corren el riesgo de desarrollar problemas serios con el alcohol y las drogas incluyen aquellos que tienen algunas de las siguientes características:

-Historial familiar de abuso de sustancias.
-Que están deprimidos.
-Que tienen poco amor propio o autoestima.
-Que sienten que no pertenecen y que están fuera de la corriente.

Las señales principales del uso de alcohol y del abuso de drogas por los adolescentes pueden incluir:

-Físicas: fatiga, quejas continuas acerca de su salud, ojos enrojecidos y sin brillo y una tos persistente.
-Emocionales: cambios en la personalidad, cambios rápidos de humor, irritabilidad, comportamiento irresponsable, poco amor propio o autoestima, carencia de juicio, depresión y falta general de interés.
-Familia: desobedecer las reglas, retraerse o dejar de comunicarse con la familia.
-Escuela: disminución de interés, actitud negativa, calificaciones bajas, ausencias frecuentes y problemas de disciplina.
-Problemas sociales: amigos nuevos no recomendables, problemas con la ley y cambios hacia estilos poco convencionales en el vestir y en la música.

Factores de riesgo y protección

Denominamos factores de riesgo o de protección a aquellas circunstancias psicológicas, biológicas, familiares, grupales o sociales cuya presencia e influencia sobre nosotros aumenta o disminuye las posibilidades de que se produzca un determinado comportamiento.

Es necesario conseguir disminuir los factores de riesgo que han sido identificados como influyentes en el consumo de alcohol de un determinado grupo de jóvenes, al mismo tiempo que se aumenta en la medida de lo posible los factores de protección.
Factores de riesgo implicados en el uso y abuso de alcohol y otras drogas

Personales
Interpersonales
Ambientales
-Edad, sexo.

-Grupo étnicoInicio temprano en el consumo.


-Características de personalidad (buscador de sensaciones, rebeldía, tendencias antisociales).

-Abandono de los valores normativos.

-Fracaso escolar.
-Compañeros consumidores.

-Relaciones pobres con padres y profesores.

-Insuficiencias educativas.

-Conflictividad familiar.-Uso de drogas por los padres.

-Historia familiar de alcoholismo.

-Actitudes de los padres favorables al consumo.
-Aceptación social del consumo.

-Disponibilidad y accesibilidad a las drogas.

-Desorganización comunitaria.

-Normas sociales y leyes permisivas.

-Dificultades económicas y sociales.

Aquellos programas o actuaciones que consigan influenciar sobre un mayor número de factores de riesgo serán más eficaces.

Factores de protección implicados en el uso y abuso de alcohol y otras drogas.

Los factores de protección funcionan previniendo la aparición de un factor de riesgo o mitigando/interrumpiendo la acción de los factores de riesgo en su labor de facilitadores de que las personas consuman.

Personales
Interpersonales
Ambientales
En el ámbito individual: poseer inteligencia y capacidades sociales. También ayuda tener una personalidad "consistente" y una orientación social positiva.
Tener o haber tenido en la infancia un ambiente con cohesión, cálido y con lazos afectivos en la familia, escuela...
Existencia en la sociedad de normas, creencias y comportamientos coherentes y que tiendan a oponerse al uso de alcohol y otras drogas.

Datos del consumo de alcohol en España

En España mueren cada año 12.000 personas a causa de enfermedades o accidentes ocasionados o favorecidos por el consumo de bebidas alcohólicas. En Europa, el abuso de alcohol es responsable de una de cada cuatro muertes entre jóvenes varones de 15 a 29 años, fundamentalmente en accidentes de tráfico ocasionados por personas que conducen bajo los efectos del alcohol. Por esta causa mueren cada año en Europa 57.000 jóvenes.
En el Informe sobre alcohol y jóvenes (mayo 2001) del Plan Nacional sobre Drogas aparecen los siguientes datos sobre el consumo juvenil de alcohol:


-Prevalencias generales de consumo

Según las Encuestas Domiciliarias sobre Drogas realizadas en 1995, 1997 y 1999 el alcohol es la droga más consumida en España, contando con importantes niveles de uso entre los jóvenes, de tal manera que un 86% de los españoles de entre 15-29 años lo ha consumido alguna vez y un 65,5% lo ha hecho en el último mes. (Tabla 1). Tabla 1. Consumo de alcohol en España en la población juvenil. 1999.

 

Población general

15 a 29 años

Alguna vez en la vida

87.1

86.1

Últimos 12 meses

74.6

78.8

Últimos 30 días

61.7

65.5

Última semana

46.1

46.1

Consumo diario

13.7

3.7

Fuente: DGPNSD. Observatorio Español sobre Drogas.
Las mayores prevalencias de uso de alcohol se registran entre los varones adultos (35-39 años), siendo importantes también entre los españoles más jóvenes, de forma que cerca del 53% de los jóvenes de 15 a 19 años ha consumido alcohol en el último mes (Tabla 2 ).

Tabla 2. Evolución de las prevalencias de consumo en los últimos 30 días de alcohol por sexo y grupo de edad (porcentaje). España, 1995-1999.






 
Juan Carlos Moya García
Director Técnico
Psicólogo Asociación ALCORE